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Historias · Ecuador → España · 4 min de lectura

Soledad Lucero Toapanta: convertir una historia difícil en una vida dedicada a otras mujeres

Soledad llegó a España buscando una oportunidad. Hoy ayuda a que otras mujeres también puedan encontrar la suya.

Soledad Lucero

Hace más de dos décadas, Soledad Lucero Toapanta salió de Quito rumbo a España buscando una oportunidad. En Ecuador trabajaba en la universidad, pero al llegar tuvo que empezar de nuevo. Su primer trabajo fue como empleada del hogar, interna y con uniforme, a pesar de su formación profesional.

Pero detrás de esa decisión había una historia mucho más difícil. Soledad dejó en Ecuador a su hijo, que tenía apenas siete meses, con la esperanza de que algún día pudieran reunirse. Esa separación se convirtió en una de las experiencias que marcarían para siempre su historia migratoria.

Quizás por eso, cuando habla de las mujeres migrantes, no lo hace solamente desde la teoría. Habla desde haber estado allí. Desde saber lo que significa llegar a un país sin redes, enfrentarse a la falta de oportunidades y sentir que tus títulos y tu experiencia dejan de importar simplemente porque eres una mujer migrante.

Con el tiempo, Soledad convirtió esa experiencia en una forma de acompañar a otras personas que estaban atravesando situaciones parecidas. Es cofundadora y coordinadora general de Movilidad Humana, una organización creada por mujeres migrantes que trabaja especialmente con mujeres empleadas del hogar y los cuidados, acompañándolas en sus procesos de integración, formación, empleo y defensa de derechos.

Desde Galicia, España, también se ha convertido en una voz reconocida dentro del movimiento asociativo y social, participando en espacios relacionados con migración, igualdad y derechos de las trabajadoras del hogar y los cuidados.

Su historia tiene algo especialmente poderoso: Soledad no permitió que una experiencia que pudo haberla quebrado definiera el resto de su vida. La convirtió en fuerza para acompañar a otras.

Hoy, cuando otras mujeres migrantes llegan a Galicia y necesitan orientación, apoyo o simplemente alguien que entienda por lo que están pasando, encuentran en ella una voz cercana.

Y quizá ese sea uno de los mayores logros de migrar: no solamente conseguir construir una nueva vida, sino llegar a un punto en el que puedas tender la mano a quien acaba de empezar el camino.

Soledad llegó a España buscando una oportunidad. Hoy ayuda a que otras mujeres también puedan encontrar la suya.